Lo que pueden ver los veterinarios y nosotros no (y por qué nos importa a todos) | Boehringer Ingelheim MX
Lo que pueden ver los veterinarios y nosotros no (y por qué nos importa a todos)
Piensa en la última vez que llevaste a tu mascota al veterinario o, simplemente, compraste comida en un supermercado. En cada uno de esos momentos intervino la experiencia veterinaria, muchas veces sin que te dieras cuenta. De hecho, según una nueva encuesta global, gran parte del trabajo de los veterinarios pasa desapercibido para quienes se benefician de él (todos nosotros).
Como parte de la campaña Going Beyond, Boehringer Ingelheim encuestó a más de mil profesionales veterinarios en ejercicio en 51 países. Realizada en colaboración con organizaciones veterinarias líderes (incluidas la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales, la Asociación Mundial de Buiatría, la Asociación Americana de Veterinarios Equinos y la Asociación Americana de Veterinarios Porcinos), la encuesta muestra un patrón consistente: las partes más críticas de la atención veterinaria suelen ser las menos visibles.
La experiencia y el trabajo preventivo detrás de cada visita al veterinario
Para obtener la titulación de veterinario se requieren entre cinco y seis años de estudios universitarios, y los veterinarios especialistas completan cuatro años o más de formación avanzada adicional. Aun así, pese a esta profundidad de experiencia, el 87 por ciento de los veterinarios de mascotas afirma que “detectar problemas de salud ocultos” es el aspecto más importante de su función que los tutores suelen pasar por alto, y el 55 por ciento señala “identificar signos tempranos de deterioro físico”. En perros y gatos, esta experiencia puede marcar la diferencia entre detectar a tiempo una condición como la diabetes o la enfermedad renal crónica, o no detectarla en absoluto.
“Gran parte de la toma de decisiones de un profesional veterinario ocurre fuera de la vista. Esta capa de experiencia, a menudo inadvertida, garantiza que los animales reciban una atención precisa, eficiente y que preserva la vida”, afirmó el Dr. Jim Berry, presidente de la World Small Animal Veterinary Association. “Ayudar a los tutores a comprender el alcance completo de esa experiencia es clave para construir confianza y una relación de colaboración con los equipos veterinarios, en apoyo de la salud a largo plazo de nuestros animales”.
En el caso de los propietarios de caballos, el panorama es similar. El 60 por ciento de los veterinarios equinos indica que “detectar dolor oculto y signos tempranos de enfermedad” es una de las partes más importantes y, al mismo tiempo, más ignoradas de su labor, y el 42 por ciento destaca “utilizar el entorno y la historia clínica para anticipar riesgos de salud futuros”. Se trata de un trabajo preventivo que ayuda a evitar que condiciones potencialmente mortales, como el cólico, la laminitis y las enfermedades respiratorias, se agraven.
“Gran parte del trabajo de un veterinario equino pasa desapercibido precisamente porque es eficaz”, señaló Sarah M. Reuss, presidenta de la American Association of Equine Practitioners y Equine Technical Manager en Boehringer Ingelheim. “Su impacto se ve en problemas identificados a tiempo, evitados por completo o gestionados antes de que escalen”.
La atención veterinaria que nos protege a todos (seguridad alimentaria y salud pública)
Incluso para quienes no tienen animales, la atención veterinaria desempeña un papel esencial en la vida cotidiana. Los veterinarios de producción ayudan a proteger a los animales y los productos de origen animal que alimentan al 97 por ciento de la población mundial¹. Además, trabajan en primera línea de la salud pública, ya que se sabe que el 60 por ciento de las enfermedades infecciosas humanas puede transmitirse entre animales y personas². De hecho, estas responsabilidades críticas han sido destacadas por los propios veterinarios en la encuesta: el 65 por ciento de los veterinarios de producción indica que “proteger la seguridad de la cadena alimentaria” es el aspecto más importante y menos reconocido de su trabajo, y el 62 por ciento menciona la “vigilancia de enfermedades”.
“Los veterinarios de producción son guardianes de nuestro suministro de alimentos y defensores en primera línea frente a enfermedades que pueden pasar de los animales a las personas, pero este papel rara vez es visible para el público que más depende de él”, afirmó Arcangelo Gentile, presidente de la World Association for Buiatrics. “Reconocerlo no es solo una cuestión de orgullo profesional. Es esencial si queremos atraer, retener y apoyar a la fuerza laboral veterinaria de la que dependen cada vez más la seguridad alimentaria global y la salud pública.”
¿Qué puedes hacer tú?
La atención veterinaria influye en la vida de todos (ya sea a través de los animales que queremos, los alimentos que consumimos o la salud pública de la que dependemos). Cuanto más entendamos la experiencia que hay detrás, mejor podremos valorar, apoyar y dar visibilidad a quienes la hacen posible.
Si tienes una mascota o un caballo, nuestras guías gratuitas de conversación pueden ayudarte a sentirte más informado y seguro, con sugerencias prácticas para hacer las preguntas adecuadas y aprovechar mejor cada visita.