Úlceras gástricas equinas: Cómo tratarlas y prevenirlas para una mejor salud del caballo | Boehringer Ingelheim MX

Úlceras gástricas equinas: Cómo tratarlas y prevenirlas para una mejor salud del caballo

La complejidad del sistema digestivo del caballo lo hace propenso al Síndrome de Úlcera Gástrica Equina (EGUS, por sus siglas en inglés) y a otros problemas que pueden afectar significativamente su salud y bienestar. Afortunadamente, tanto los propietarios como los médicos veterinarios pueden hacer muchas cosas para prevenir, manejar y tratar estas afecciones, ayudando a mantener a los caballos en óptimas condiciones. Conoce cómo proteger a los caballos contra el Síndrome de Úlcera Gástrica Equina (EGUS) a través de la prevención, el diagnóstico y el cuidado para una salud gástrica a largo plazo.

Digestión equina y salud gástrica: un sistema delicado

Los caballos tienen un sistema digestivo complejo y altamente sensible, lo que los hace susceptibles a una variedad de problemas potenciales. El cólico puede ser un signo de dolor abdominal, algo común en los caballos, y puede presentarse a causa de la acumulación de gas, una obstrucción u otros problemas más graves que afectan a los intestinos.

Las enfermedades infecciosas causadas por parásitos, bacterias o virus también pueden alterar la salud gastrointestinal del caballo,¹ al igual que muchos factores no infecciosos, desde toxinas hasta la calidad o cantidad del alimento, obstrucciones, inflamación y otros más.

Entre los trastornos digestivos más comunes en caballos de todas las edades se encuentra el Síndrome de Úlcera Gástrica Equina (EGUS, por sus siglas en inglés). Algunas investigaciones muestran que afecta hasta al 90 % de los caballos de alto rendimiento y potencialmente hasta al 60 % de la población equina en general.¹ Las úlceras gástricas se producen cuando el ácido generado en el estómago del caballo daña el revestimiento gástrico, provocando la formación de lesiones.

Diagnóstico y tratamiento del Síndrome de Úlcera Gástrica Equina (EGUS)

Lamentablemente, el EGUS no suele estar entre las principales preocupaciones de muchos propietarios de caballos. En sus etapas iniciales, puede no presentar síntomas o estos pueden ser muy sutiles. Para cuando los caballos comienzan a mostrar signos —como disminución del apetito, pérdida de peso, mala condición corporal, cólico, cambios de comportamiento y menor rendimiento— las úlceras pueden ya estar bien establecidas.

Los signos externos son demasiado variados y generales como para permitir un diagnóstico definitivo. La única forma de diagnosticar con certeza el EGUS es mediante un examen llamado gastroscopía, en el cual el médico veterinario introduce un endoscopio con cámara para evaluar el revestimiento del estómago del caballo.

Existen dos tipos de úlceras gástricas equinas, que afectan ya sea la región superior o inferior del estómago, las cuales presentan distintos tipos de mucosa. La gastroscopía es fundamental no solo para detectar la presencia y gravedad de las úlceras, sino también para identificar qué zonas del estómago están afectadas, ya que los enfoques de tratamiento y manejo suelen ser diferentes.

El EGUS generalmente puede tratarse con éxito mediante medicamentos, utilizando distintos protocolos según el tipo de úlcera. La gastroscopía de seguimiento permite confirmar la cicatrización y determinar si es adecuado suspender el tratamiento. Además, existen estrategias eficaces que los propietarios pueden implementar para prevenir la reaparición de las úlceras gástricas o incluso evitar que se presenten desde el inicio.

Prevención de las úlceras gástricas en caballos mediante una alimentación más inteligente

La dieta y los hábitos de alimentación son factores clave en el desarrollo del EGUS. El estómago de los caballos produce ácido de manera continua, lo cual se adapta a su patrón natural de alimentación basado en el pastoreo constante de forraje, es decir, alimentos altos en fibra como el pasto, que el ácido ayuda a descomponer. Además, los comportamientos de forrajeo estimulan una mayor producción de saliva, la cual ayuda a amortiguar el ácido gástrico.

En la actualidad, algunas prácticas de manejo incluyen una menor oferta de forraje. En su lugar, los caballos pueden consumir dietas con alto contenido de almidón y fuentes de carbohidratos como maíz, avena y otros granos, además de pasar periodos más largos entre comidas. Todo esto puede provocar que el revestimiento del estómago esté expuesto a mayores niveles de ácido, incrementando el riesgo de desarrollar úlceras.

Antes de realizar cualquier cambio en la dieta o el manejo, los propietarios deben consultarlo siempre con su médico veterinario e introducir los cambios de manera gradual, permitiendo que el sistema digestivo del caballo se adapte. Algunos cambios sencillos a considerar, que pueden reducir de forma significativa el riesgo de EGUS, incluyen:

Existen otras opciones para la prevención de úlceras que pueden ser adecuadas para tu caballo, por lo que es importante comentar con tu médico veterinario un enfoque personalizado.

Manejo del estrés para reducir el riesgo de úlceras gástricas en caballos

La mayoría de los propietarios de caballos puede notar cómo el estrés afecta el comportamiento externo de su caballo, pero quizá no sean conscientes de cuánto impacta también en su interior. Tanto el estrés físico como el emocional pueden aumentar el riesgo de que se desarrollen úlceras, probablemente porque la liberación de altos niveles de la hormona del estrés, el cortisol, inhibe algunos de los mecanismos protectores del revestimiento del estómago contra el ácido.

Algunos caballos son más propensos al estrés que otros, y entre los factores estresantes más evidentes se encuentran los eventos que alteran su rutina habitual, como los viajes y las competencias. Sin embargo, incluso cambios más pequeños en la rutina, como periodos prolongados de estabulación o cambios sociales dentro de la manada, pueden resultar estresantes para muchos caballos. Para reducir el riesgo de EGUS, los propietarios deben intentar minimizar el estrés de sus caballos tanto como sea posible. Algunos consejos incluyen:

Salud gástrica equina: la prevención es un trabajo en equipo

El EGUS es muy común y existen muchos factores que pueden contribuir a su desarrollo. Además de las estrategias descritas aquí, es recomendable que los propietarios de caballos trabajen junto con su médico veterinario en un plan de manejo individualizado durante todo el año.

El estrés no siempre puede evitarse por completo, especialmente en caballos de competencia. Ante situaciones estresantes previsibles, los medicamentos utilizados para tratar el EGUS también pueden administrarse en dosis más bajas para ayudar a prevenir la formación de úlceras. Sin embargo, cada caballo tiene factores de riesgo y necesidades únicas, por lo que es importante hablar con tu veterinario sobre las mejores formas de mantener a tu caballo feliz, cómodo y con una salud gástrica óptima.